HOLLOW HOUSEUN JUEGO DE GARBINO SANTINO
← VOLVER A LA HEMEROTECA
HOLLOW HOUSE / ARCHIVO NARRATIVO
Hollow Creek Gazette
EDICIÓN ESPECIAL · CASO HOLLOWESPECIAL 02

Relato ficticio del universo de Hollow House. No es una noticia real.

CIUDAD / 2018

La ruta del norte que desapareció de los horarios

No hizo falta cerrar North Road para que una parte de Hollow Creek dejara de usarla. Años después de los crímenes, trabajadores y comercios seguían pagando el precio de evitarla.

En los mapas, el corredor norte seguía conectando los mismos lugares. En la vida diaria había dejado de ser el camino más corto. Los repartidores calculaban un desvío antes de salir. Las familias se organizaban para recoger a quienes terminaban tarde. Algunos comercios adelantaban el cierre incluso cuando todavía quedaban clientes. El miedo no había borrado la ruta; había cambiado la hora a partir de la cual la ciudad dejaba de considerarla una opción.

Los minutos que nadie anotaba

Un desvío de unos pocos kilómetros parecía una precaución menor. Multiplicado por entregas, turnos y visitas, se convertía en combustible, tiempo y cansancio. No había una contabilidad única que permitiera atribuir cada pérdida al caso Hollow. La zona también sufría cambios de actividad y problemas de transporte anteriores. Los comerciantes advertían, sin embargo, un punto de acuerdo: las conversaciones sobre el horario casi siempre terminaban mencionando la noche.

En los talleres se intentaba devolver vehículos antes del anochecer. Las visitas técnicas que no podían completarse se trasladaban a la mañana siguiente. Para algunos clientes, la espera parecía exagerada. Para quienes debían hacer el último recorrido, evitar un aviso solitario junto a North Road había dejado de ser una preferencia.

No todos podían elegir otra calle

El desvío más seguro no estaba disponible para todo el mundo. Había trabajadores sin vehículo propio, vecinos que vivían cerca del corredor y servicios que no podían suspenderse cuando oscurecía. Las familias compartían viajes, pero esa ayuda dependía de horarios que no siempre coincidían. La misma precaución que protegía a unos podía dejar a otros esperando más tiempo.

Algunas personas se cansaron de explicar que vivir en el norte no las convertía en parte del caso. El nombre de la propiedad empezó a funcionar como una etiqueta sobre un área mucho más grande. Anunciar una habitación en alquiler o una venta de segunda mano exigía responder primero preguntas sobre una casa que no les pertenecía.

Un comercio abierto también podía ser refugio

Una estación mantuvo durante un tiempo un espacio iluminado para quienes esperaban que los pasaran a buscar. No se ofrecía como punto oficial de seguridad ni podía garantizar que no ocurriera nada. Era, sencillamente, un lugar donde no había que quedarse solo en la banquina.

La decisión tuvo costos y discusiones. Cerrar antes protegía al personal del último turno, pero dejaba menos lugares abiertos para los demás. Los comerciantes compartían teléfonos y avisaban cuando un trabajador salía. Ningún acuerdo resultó definitivo. El caso había introducido un riesgo que cada establecimiento debía administrar sin saber exactamente de qué se protegía.

La casa detrás de cada rumor

Los relatos sobre luces en la propiedad reaparecían cuando la zona estaba más vacía. A veces procedían de alguien que había pasado por allí; otras, de una persona que repetía una historia escuchada semanas antes. El Gazette registró testimonios, pero no pudo convertirlos en un calendario fiable de actividad dentro de la casa.

Esa incertidumbre no impedía sus efectos. Bastaba un rumor nuevo para que una entrega cambiara de hora o un cliente cancelara una visita. Las personas que pedían prudencia no necesariamente creían que la propiedad fuera inocua. Recordaban que una sospecha podía perjudicar a todo un barrio sin aportar una sola respuesta sobre las víctimas.

Un mapa distinto, sin señales nuevas

La transformación del corredor no quedó resumida en una ordenanza ni en una barrera sobre el asfalto. Se conservó en mensajes, horarios corregidos y recorridos que dejaron de enseñarse a los empleados nuevos. En 2026, las desapariciones encontraron una ciudad que ya había construido ese mapa invisible. No tuvo que aprender a evitar North Road desde el principio. Tuvo que admitir que llevaba años haciéndolo sin saber si alguna vez había estado a salvo.

Nota de archivo. Personajes y sucesos inventados para ampliar la historia de Hollow House. Las fechas pertenecen a la cronología ficticia. Este artículo amplía el lore de la web; no anuncia escenas o misiones adicionales en el juego.